Todo lo que tienes que saber sobre los helados caseros

Sin lugar a dudas, los helados caseros son uno de los iconos más característicos del verano. La mayoría de personas no pueden imaginar pasar un caluroso verano sin helados.


Todo sobre los helados caseros

Lo bueno de hacer helados caseros es que tenemos el control total de los ingredientes que estos contienen y por lo tanto, podemos obtener unos helados con bajo contenido de azúcar y así permitirnos un caprichito mucho más saludable.

Los helados caseros podemos hacerlos con una base láctea, pero cierto es, que este tipo de helados pueden ser interesantes por ser una fuente de proteínas y calcio, pero el tipo de grasa (mantequilla, nata, grasas vegetales) y la cantidad de azúcar puede ser un inconveniente a nivel nutricional.

Ricos helados caseros de hielo.

Son muy populares también los helados caseros de hielo, los cuales a diferencia de los anteriores, no contienen grasas, pero generalmente contienen una cantidad más elevada de azúcar.

Aun así, en ambos casos podemos decir que los helados caseros son una elección mucho mejor que los helados industriales, que además de contener grasas y azúcares, también llevan colorantes y saborizantes.


Cómo hacer un helado casero saludable

Hasta ahora hemos hablado de los helados caseros, pero también haremos referencia a los sorbetes y granizados, dos opciones más que podemos disfrutar en los días especialmente calurosos.

En cuanto a la elaboración de todos ellos, la fruta será la que nos sirva como base. Puede ser en forma de zumo, fresca o congelada. En cualquiera de las tres, la fruta nos proporciona infinidad de vitaminas, antioxidantes, minerales y sustancias bioactivas. Por lo tanto, utilizando la fruta como base principal de nuestros helados caseros, vamos a disfrutar de unos helados con mejor valor nutrional.

Por otra parte tenemos los helados cremosos, que por norma general necesitan de una base de grasa para conseguir esa textura tan característica, por lo que suelen tener mayor contenido calórico. Este punto negativo se puede solventar sustituyendo las grasas lácteas por otras más saludables e insaturadas, como las que podemos obtener de alimentos como los anacardos o el aguacate.


Helados caseros, granizados y sorbetes

Helados caseros cremosos

Para hacer unos helados caseros cremosos más saludables, podemos utilizar ingredientes como los frutos secos, plátano, aceite de coco, aceite de semillas o yogur por ejemplo. El truco está elegir ingredientes que nos puedan ofrecer una textura cremosa y así podamos prescindir de productos lácteos con más grasas.

A continuación te muestro lo que sería un buen ejemplo de helado cremoso casero saludable.

Helado cremoso de melocotón y anacardos

  1. Dejamos en remojo unos 100 gr de anacardos durante toda una noche.
  2. Al día siguiente pelamos 2 melocotones, troceamos y los trituramos con la batidora junto con los anacardos previamente escurridos.
  3. Vertemos 2 vasos de leche de coco, agregamos el contenido de una vaina de vainilla y una cucharada de miel.
  4. Batimos hasta conseguir que la mezcla se vuelva bien cremosa.
  5. Rellenamos los moldes de helado con la mezcla y metemos en el congelador durante 10 horas.

Helados caseros de hielo

Mucho más sencillos que los anteriores, son los helados de hielo caseros, siendo además con los que podemos hacer helados muy imaginativos. Para hacer este tipo de helado, solo vamos a necesitar de un alimento líquido que sea más o menos nutritivo. Por ejemplo un simple zumo natural de nuestra fruta preferida o un yogur, ya nos podrían servir para elaborar nuestro caprichito.

El siguiente ejemplo podría ser una buena opción de helado casero de hielo.

Polo de yogur y cerezas

  1. Lavamos 200 gr de cerezas para luego quitarles el hueso.
  2. Añadimos las cerezas al vaso de la batidora junto con un yogur y procesamos hasta obtener una fina textura.
  3. Repartimos la mezcla en los moldes de helado y congelamos durante 8-10 horas.

Granizados caseros

La característica principal de los granizados es que están hechos sobre una base de hielo triturado, al que podemos agregar nuestro zumo de fruta natural preferido. Como los zumos de frutas son bastante dulces de por sí, no haría falta añadir azúcar a nuestros granizados.

Un buen ejemplo de granizado casero podría ser el siguiente.

Granizado de piña y coco

  1. Pelamos la piña y la cortamos en trozos para luego meterla en el congelador durante 3-4 horas.
  2. Ponemos los trozos de piña en el vaso de la batidora, añadimos 1 vaso de leche de coco y otro de agua muy fría.
  3. Procesamos hasta obtener la consistencia deseada.

Sorbetes caseros

La diferencia entre sorbete y granizado, es que el primero se parece más a un helado cremoso en cuanto a textura. Aunque para elaborar los sorbetes sería aconsejable la utilización de máquinas especiales para sorbetes, también los podemos hacer en casa de forma tradicional.

Un claro ejemplo de sorbete casero saludable sería el siguiente.

Sorbete casero de melón

  1. Troceamos la pulpa de un melón retirando las pepitas y lo introducimos en la batidora junto con el jugo de medio limón.
  2. En un recipiente batimos una clara de huevo hasta llevarla a punto de nieve y añadimos a la batidora.
  3. Procesamos hasta obtener una mezcla muy fina.
  4. Vertemos la mezcla en un recipiente y congelamos
  5. Cada 30 minutos batimos la mezcla y continuamos congelando hasta que tenga la textura de un sorbete.

Como puedes comprobar, también es posible hacer en casa todo tipo de helados que sean más saludables que los industriales. Por lo tanto, no tienes por qué renunciar a darte un caprichito en pleno verano, lo más importante es seleccionar los alimentos de mejor calidad nutricional.


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