Salud

Los maravillosos usos que no conocías del Aloe Vera

Cómo utilizar el aloe vera

El aloe vera, también conocido como sábila o jojoba, es una de las plantas más suculentas que existen.  El adjetivo se debe a que esta especie almacena gran cantidad de líquido en sus hojas. En muchos lugares del mundo se conocen sus propiedades curativas y es una de las favoritas para quienes practican la medicina natural.

Según se va estudiando en profundidad el aloe vera, se van encontrando nuevas propiedades y usos que la hacen cada vez más especial. Mucha gente ya la cultiva en casa, lo cual no es nada difícil porque es capaz de vivir mucho tiempo con muy poca agua.


El aloe es una de esas plantas que parecen ser eternas. Le basta con un poco de sol y con una temperatura de 18 a 25 grados. Las hojas del aloe, a las que se llama pencas, contienen un gel que a su vez tiene cristales. Tanto el gel como los cristales, a menudo indivisibles, son muy nutritivos y benéficos para la salud.

Cuando se quiere utilizar las hojas o pencas de aloe es importante cortarlas de raíz y no dejarlas a la mitad, ya que para la planta es como una herida abierta y le costará más recuperarse. Además, hay que cortar siempre las hojas del lado exterior, que son las más antiguas. Las hojas internas garantizan la regeneración de la planta.


Usos externos o tópicos de la penca de sábila o aloe

Muchos habrán notado que el aloe forma parte de los champús, de los acondicionadores de cabello y de muchos otros productos de cuidado personal. Esto es porque es un gran reconstituyente de los tejidos. El aloe es estupendo para prevenir la calvicie y para reparar el cabello dañado.

Ayuda a acelerar la cicatrización en caso de heridas o quemaduras en la piel, especialmente en daños de segundo grado. Además, es útil en caso de erupciones, prurito y picaduras de ciertos insectos, siempre que no haya reacciones alérgicas.

El gel es perfecto para lubricar la cara a la hora del afeitado, para combatir el acné durante la adolescencia y, por supuesto, para usarse como hidratante epitelial.


Beneficios de ingerir el aloe vera

La sábila tiene también múltiples usos alimenticios, especialmente por su valor nutricional y por sus capacidades limpiadoras y reguladoras del tracto digestivo. El aloe puede tener un sabor un poco fuerte para algunos paladares, pero al mezclarse con jugos de frutas suele desaparecer.

Si deseas ingerir aloe sin notar su sabor, lo mejor es introducir el gel en unos moldes para hacer hielo y congelarlo. Después, podrás incorporarlos a la bebida como si fuese un cubito común.


El aloe es capaz de fortalecer el sistema inmunológico y el sistema cardíaco. Depura la sangre y ayuda a regular los niveles de azúcar en ella, además de mejorar la generación de glóbulos blancos. El número de células sanas en enfermos de cáncer suele aumentar tras su ingesta.

Es estupendo para prevenir la acidez, para mejorar la digestión y el sistema digestivo en general. Evita el estreñimiento, la inflamación, el colon irritable y la colitis. Las vías urinarias también se ven beneficiadas.

Debido a sus capacidades regeneradoras, las encías mejoran con su consumo y éste es capaz de reducir la inflamación que la artritis produce en las articulaciones.

Hay muchas recetas que permiten usar el aloe como parte de la dieta para sacar el máximo provecho a sus propiedades medicinales, y en esta web ya te hemos enseñado unas cuantas.

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